En el café están los sueños de María Cecilia 

El café sostenible se convirtió en el motor de vida de María Cecilia Corredor, una emprendedora y lidereza santandereana que encontró en este cultivo el sustento para su familia. ¡Su historia es la muestra de que la tierra es lo más valioso que tenemos y en Evok estamos muy orgullosos de contártela!



María Cecilia Corredor nació en una familia campesina de Oiba, población santandereana también llamada “el pueblito pesebre de Colombia”, y que actualmente se destaca por sus cultivos de café, caña de azúcar y frutas cítricas.

Como los recursos económicos de esta familia eran muy limitados, María Cecilia solo hizo la primaria en una escuela de su municipio, cuando su sueño era llegar hasta la universidad y cursar una carrera profesional.

Tras no cumplirse el sueño se propuso la meta de darle a sus hijos, cuando conformara un hogar, ese estudio que no pudo tener.

La herencia del café

María Cecilia y su familia, en búsqueda de un mejor futuro, se aventuraron a sembrar 2 mil plantas de café sin tener conocimiento de caficultura. Este fue el inicio de una historia que hoy le permite sentirse orgullosa porque cumplió su meta anhelada.

Cuando se casó, sus padres le cedieron parte del cultivo de café para que lo trabajara junto con su esposo, además le arrendaron otra parte del terreno tras el nacimiento del primer hijo para que sembraran otras 3 mil plantas.

Años después, el destino le deparó a esta caficultora la triste muerte de su esposo. Ella, con un dolor inmenso, con esas ganas de seguir adelante y la pujanza que caracteriza a la mujer santandereana, decidió continuar su lucha porque no le podía fallar a sus 3 hijos en el sueño de estudiar.



Cumpliendo los sueños

Su hija mayor trabajaba la tierra por las tardes cuando salía del colegio, pero cuando terminó bachillerato accedió a una beca en tecnología agropecuaria e ingresó a estudiar a la universidad. Hoy es docente en una institución educativa y fue el primer sueño de María Cecilia hecho realidad.

Luego, su segundo hijo terminó bachillerato y consiguió ingresar a estudiar ingeniería mecánica en la universidad pública. De nuevo, fue otro sueño cumplido para esta caficultora que sacó adelante a su familia.

Actualmente la hija menor está finalizando el bachillerato y tiene toda la ilusión y confianza de que una nueva etapa en su formación profesional la espera, gracias a la herencia del café.



El café en la economía familiar

Aunque fue un largo camino lleno felicidad, deudas y tristeza María Cecilia decidió tecnificar su cultivo para ser más productiva. Así logró adquirir la infraestructura necesaria para facilitar el proceso del cultivo y la etapa de beneficio y secado del café.

Actualmente, tras el proceso de recolección de granos maduros, el café es despulpado sin agua en máquina tradicional y se deja fermentar por 12 horas antes del lavado.

Para el proceso de secado, María Cecilia utiliza silo en un 30% y marquesina solar en un 70%. Cuando el grano está con una humedad promedio del 11% lo empaca en costales de fique de 50 kg de café pergamino seco.

Al aplicar todas las buenas prácticas que aprendió en capacitaciones, ha logrado recolectar 25 cargas de café pergamino seco con 12 mil plantas, y para 2018 duplicó la producción.

Su finca, El Hormiguero – El Placer, promueve un sistema agroforestal con enfoque sostenible. Esto significa que los cafetos comparten el suelo con árboles de sombra como el guamo, galapo, mulato, balso y el nogal, los cuales le dan una característica especial al grano al ofrecerle condiciones de microclima que favorecen la formación de azúcares.

De igual forma, este sistema sostenible atrae una gran diversidad de fauna silvestre como picuros, faras, comadrejas, ardillas, armadillos, tinajos, aves como mirlas, toches, perdices, guacharacas, lagartijas, serpientes y sapos.

A pesar de que la vida de María Cecilia ha sido difícil, no hay duda de que su trabajo es el motor del orgullo que siente porque sus hijos estudiaron y ahora pueden tener un mejor futuro.

Como en Evok creemos que tierra es lo más valioso que tenemos, estamos orgullosos de poder ofrecerte un producto sembrado, recolectado y procesado por campesinos colombianos, quienes desde su gran trabajo, logran proveernos de los beneficios naturales de las hierbas, frutas y especias.

¡Gracias por consumir este producto!